Vernaclismo: un
marco de referencia cultural del siglo XXI
una manera de ser y un camino
relacionado con la identidad
El vernaclismo
es un marco de referencia y un camino relacionado con la identidad universal i
cosmopolita a partir de las raíces de la identificación local, entendido holísticamente
como la parte del Todo si la cual el Todo no es el Todo.
“Los
utópicos aprenden las ciencias en su propia lengua o vernáclea, que es rica,
armoniosa y un fiel intérprete del pensamiento.” (Utopía, de
Tomás Moro)
Citado por Jordi
Salat en el libro Vernaclística. Jordi Salat escribió en un tuit del
18/05/2024: El pensamiento vernaclístico llevará a Cataluña y al ideal genuino
de los reinos de la Corona de Aragón a liderar el resurgimiento y el éxito de
las naciones naturales, originarias o genuinas a nivel internacional. El camino
es la Vía Vernaclística.
No sé si lo que
afirma Jordi Salat sucederá exactamente así, pero sí creo que el Vernaclismo es
una filosofía que debe formar parte del futuro mejor que deseamos para la
Nación Catalana y para toda la Humanidad.
Seguramente, en
ese horizonte, los marcos de referencia del pensamiento que nos guiarán ya no
serán una sola doctrina contra todas las demás —como ha sucedido hasta ahora en
un sistema de dogmas cerrados y excluyentes entre sí—, sino que se asemejarán a
una constelación de fuentes filosóficas diversas que suman en una misma
dirección liberadora, donde el Genius Loci (Espíritu del Lugar) de cada
pueblo se convierte en el verdadero cimiento de una auténtica interculturalidad
planetaria.
Y en este
proyecto de naciones y pueblos liberadores, creo que el Vernaclismo debe ocupar
un lugar destacado, porque explica cómo deben ser las cosas si deseamos
preservar la sabiduría y el patrimonio cultural acumulado por la humanidad.
En este sentido,
el libro VERNACLÍSTICA de Jordi Salat se convierte en una propuesta
indispensable, porque el núcleo de su reflexión, una vez leído, ya no se puede
ignorar. En este viaje propuesto por Salat, puedes acompañarlo lejos o quedarte
más cerca; pero si de verdad sueñas con la libertad de todos los pueblos y
culturas del mundo, te será imposible no desearle lo mejor. Como catalanes, es
inevitable relacionar la obra de Salat con la reflexión sobre por qué el
resultado del proceso independentista, que culminó en el Referéndum de
Autodeterminación del 1 de octubre de 2017, fue tan decepcionante.
Hoy sabemos que,
mientras supuestamente avanzábamos hacia la recuperación de la libertad para la
Cataluña ocupada al sur de los Pirineos, nos estábamos vaciando de sustancia nacional,
cultural y lingüística. Paradójicamente, cuanto más cerca estábamos de la
independencia, menos catalanes éramos. Y así, la demoledora represión de España
acabó siendo como agua que cae sobre tierra ya empapada, aguada por nosotros
mismos mientras nos autodiluíamos en una nación irreconocible y sin alma, una
nada nacional, mientras contradictoriamente reclamábamos la independencia para
una comunidad nacional inexistente. Es aquí donde el Vernaclismo de Jordi Salat
abre un horizonte de esperanza para reconstruirnos como pueblo in extremis,
en la víspera misma de desaparecer para siempre.
Nos llena de luz
y de razones para volver a nuestros orígenes, contemplando la cultura de cada
lugar como el hecho más natural para imaginar una Humanidad verdaderamente a
escala humana. Nos recuerda que la lengua vernácula de cada tierra es mucho más
que una herramienta de comunicación: es un sistema cultural e intelectual
propio, un instrumento ligado al hábitat y a la naturaleza, del cual emerge
nuestra creatividad y sobre el que se ha construido el progreso de la Humanidad
(y donde incluso la física cuántica tiene algo que decir).
Porque donde
reinan las lenguas vernáculas —donde se puede expresar el Genius Loci de
los pueblos— hay libertad creativa. Pero donde las culturas vernáculas han sido
asfixiadas y uniformadas, hablamos de otra cosa: sumisión y esclavitud. Pero
para reconstruirnos nacionalmente, debemos saber quiénes somos, de dónde
venimos y adónde nos dirigimos. Y para eso, el libro Vernaclística nos
vuelve a ofrecer una hoja de ruta esencial y holística, donde la parte está en
el Todo y el Todo está en la parte. Porque el Vernaclismo nos permite guiarnos
para redescubrir quiénes somos: nuestro ser catalán. Una forma de ser, de
pensar y de hacer que es verdaderamente nuestra, con un Genius Loci y un
espíritu singular opuesto al espíritu imperialista que construyó España a costa
de destruir las naciones ocupadas por Castilla. Pero la recuperación de quiénes
somos y de dónde venimos, tal como propone Salat, va mucho más allá de un
descubrimiento intelectual. Es también una recuperación de nuestra autoestima
robada, un acto de amor hacia nosotros mismos como pueblo histórico, distinto y
distinguible. Es una invitación a volver a ser una nación luminosa e influyente
en el contexto internacional, no a través de la guerra, sino de la paz.
A través del
pensamiento científico y filosófico que podemos aportar como catalanes
inspirados por Ramón Llull, Francesc Pujols, Alexandre Deulofeu, Jacint
Verdaguer, Puig i Cadafalch, Josep Trueta, Antoni Gaudí y tantos otros. Sin
embargo, el fascinante viaje al pasado que sugiere el Vernaclismo no tiene un
destino final. Siempre se puede ir más lejos, como el Viaje a Ítaca de
Cavafis, musicalizado por Lluís Llach, uno de los cantautores preferidos del
autor.
Porque en la
exploración de nuestro pasado y en la recuperación de un camino histórico
cultural coherente de la forma de hacer catalana —basada en la libertad, la
justicia y los caminos de la razón y el seny—, el hilo que conecta la
Nación Catalana con la cultura de los occitanos, los cátaros, los cristianos
arrianos, el Zodiacalismo, el helenismo, los belónidas, los baalitas, etc., no
es una anécdota. Al contrario, entrar en este túnel del tiempo borrado por el
que ha transitado y perdurado la nación se convierte, para Salat, en una
necesidad, si deseamos captar el auténtico (original) Espíritu Catalán y comprender
cuál es nuestra misión en el mundo. Y, en efecto, Vernaclística es un
ejercicio de recuperación de la autoestima en un camino que nos llevará tan
lejos como estemos dispuestos a ir, desafiando nuestros propios prejuicios de
autoodio cultural impuestos por una colonización mental incuestionable,
resultado de siglos de violenta ocupación. Porque Vernaclística conecta
la recuperación de nuestra identidad nacional, de nuestra propia forma de ser
catalana, con los lazos que esta comunidad humana ha tejido desde el inicio con
valores universales troncales que se han continuado expresando y reproduciendo
a lo largo de los siglos a través de la nación cultural de los catalanes. Desde
el simbolismo de los cuatro elementos de la naturaleza en las cuatro barras de la
senyera (tierra, mar, aire y fuego) sobre un fondo dorado (el Punto
Vernal, el sol creador, el apocalipsis entendido como revelación o nacimiento),
hasta el constitucionalismo confederal de los catalanes, casi único en el mundo
y expresión de un modelo de organización humana basado en el acuerdo equitativo
y en el respeto a la libertad del otro (la libertad vernaclística). Y en medio,
como un pegamento indestructible, la recuperación de la tríada de la
Verdad-Bondad-Belleza como guía humana de principios inmutables que define el
espíritu universal de un pueblo.
¿Y adónde vamos?
En cuanto a nuestra misión espiritual en el futuro planetario, Jordi Salat
ofrece una respuesta final cimentada en lo que es científico, natural y
evidente: el nacionalismo vernaclístico que los catalanes deseamos para
nosotros mismos es, en línea con nuestro planteamiento confederal, el mismo que
exigimos para el resto de los pueblos de la Tierra: un nuevo orden mundial
vernaclístico. Es decir, una confederación universal de naciones vernáculas. Y
si alguien aún no está convencido de subir esta escalera hacia la comprensión
liberadora, que sepa que esto va en serio, y que en lo alto hay un árbol y una
bandera.
Miquel R.
Bandera vernaclística
Bandera wifala
Libro de VERNACLÍSTICA publicado solo en
catalán.
Reseña de Miquel R. del libro Vernaclística
traducida del catalán con Inteligencia Artificial
Ángel Roca
angelroca2112@gmail.com




